Industria

Acondicionamiento Secundario de Fármacos

Cuando hablamos de “medicamentos”, hablamos de décadas de investigaciones científicas, de presupuestos multimillonarios destinados al estudio y el desarrollo de recetas, de laboratorios y de la tecnología más avanzada del planeta. 

A lo largo de su producción, incluso después, estos deben regirse a un control de calidad específico con el fin de preservar su buena calidad y pueda cumplir con la acción terapéutica por la cual fue creado y darle al cliente medicamentos seguros, estables y eficaces. 

Acondicionamiento: 

Los procesos que se realizan sobre los medicamentos una vez elaborados se los conoce como acondicionamiento. El acondicionamiento es el conjunto de operaciones (incluidos el envase y el etiquetado) a las que debe someterse un producto a granel para convertirse en un producto terminado.

Pero dentro de este rubro, de los recipientes que contienen estos productos depende la efectividad de toda una cadena internacional interminable. 

Además, es preciso destacar que no cualquier envase es idóneo para el cuidado de un producto farmacéutico, esto es por una sencilla razón: se trata de químicos contenidos que no son compatibles con cualquier tipo de material. 

Producción:

Las operaciones de acondicionamiento farmacéutico se llevan a cabo en una serie de máquinas integradas y tareas manuales. Las formas galénicas terminadas serán acondicionadas en distintos tipos de recipientes como puedan ser en blisters de aluminio, frascos de vidrio o plástico, bolsas o sobres, tubos y viales estériles. Los aparatos llenan, tapan, etiquetan, embalan en cajas de cartón y acondicionan los productos terminados en recipientes para el transporte. 

Asimismo, para que éstos sean distribuidos, conservados, transportados y manipulados adecuadamente, preservando sus condiciones de calidad, eficacia y seguridad, deben almacenarse en depósitos con temperatura controlada. Estos almacenes son instalaciones logísticas dedicadas al almacenaje, preparación y expedición de productos que deben ser conservados a una temperatura determinada para garantizar la conservación de sus propiedades y evitar su degradación.

Acondicionamiento primario y secundario: 

El Real Decreto 2236/1993 del 17 de diciembre de 1993, que regula el etiquetado y el prospecto de los medicamentos de uso humano, define los conceptos de acondicionamiento primario y secundario.

Primario:

Se define como el envase o cualquier otra forma de acondicionamiento que se encuentre en contacto directo con el medicamento. Por ejemplo: un blister, frasco, ampolla. Podemos decir, por tanto, que tras la aplicación de ciertas operaciones o procesos sobre las formulaciones de fármacos y excipientes obtenemos unos productos intermedios que reciben el nombre de productos semiterminados dentro de su envase primario.

Este envase primario es el que protege al medicamento frente o cualquier contacto externo. Debe cumplir los siguientes requisitos:

  • Tener resistencia física.
  • Asegurar la estabilidad, la potencia y la calidad del preparado.
  • No interaccionar de ninguna forma con el medicamento, ni cediendo componentes, ni modificando las características del mismo. 
  • Ser impermeable a los componentes del producto que guarda.

Secundario:

Se define como el embalaje en que se encuentra el acondicionamiento primario. Básicamente consiste en colocar el producto envasado en una caja o estuche junto con el prospecto. Puede asemejarse al embalaje exterior. A diferencia del primario, a veces no existe, como por ejemplo en los preparados parenterales de gran volumen. Posee funciones de protección, identificación, etc. y puede dividirse en dos partes: estuche o caja y prospecto.

En simples palabras, es el embalaje externo que contiene en su interior el envase primario. Los materiales más empleados en este acondicionamiento son el papel y el cartón. Deben cumplir los siguientes requisitos:

  • Proteger al medicamento de agentes externos que puedan deteriorarlo (humedad, luz, etc)
  • Constituir un elemento de identificación del medicamento y facilitar la dispensación.
  • Ser de fácil manejo, transporte y almacenamiento. 

Desde Barbarella, contamos con dos centros logísticos de primera generación ubicados estratégicamente en el Parque Industrial de Pilar y de Zárate, así como también poseemos las habilitaciones, salas y personal correspondientes para el debido manejo de este tipo de productos. 

Hace más de 25 años brindamos servicios a empresas nacionales y multinacionales. Nuestra cartera de clientes se conforma por empresas líderes de todo el país, a quienes suministramos servicios de amplia gama y variedad.

Nos enfocamos en la necesidad particular de la compañía y damos respuesta customizada comprometidos con las diversas normas y procedimientos que cada caso lo requiere. Este año, y como en otras oportunidades, apostamos por la expansión de la calidad en el territorio y en los diversos mercados en los que la cadena de suministro es fundamental.